Su primer material (Roten Garten) es un soundtrack para las pesadillas de Bernardo, donde la banda recrea musicalmente las emociones concebidas en este plano onírico. Debido al carácter abstracto y surrealista de los sueños, Rotengroth decide que las letras deben reflejar esa sensación en la que el individuo siente un complejo conjunto de emociones, pero le es difícil de explicar mediante palabras; es así que las letras están escritas en un leguaje híbrido que resulta de la fusión del castellano, latín, italiano y alemán.
Rotengroth basa su propuesta musical basándose en la frustración, depresión, soledad, angustia, temor, serpientes, muerte, sueños, jardines, Cristo, entre otros temas.




